5 Prácticas para evitar equivocaciones cotidianas

Algo de lo que absolutamente nadie está exento es de cometer equivocaciones mientras está trabajando. El asunto es que hay equivocaciones que pueden ser pasables, mientras que otras son errores garrafales que pueden afectar no solamente nuestro desempeño en la organización, sino el trabajo de otros e incluso la seguridad de los involucrados.

Por ejemplo, si una secretaria se equivoca marcando un número lo más probable es que lo pueda solucionar disculpándose, pero si un cirujano se equivoca, hay altas probabilidades de que le caiga una demanda o hasta podrían revocarle la licencia, «solo» por esa equivocación que hasta podría costarle la vida de su paciente. Hay equivocaciones solucionables y otras no.

5 Prácticas para evitar equivocaciones cotidianas

Por mucho que alguien sea excelente en su trabajo, siempre el margen de error existirá, aunque esto no significa que no podamos apuntar siempre al crecimiento y a la mejora. Si eso es lo que tú estás buscando y en lo que te has enfocado, pon en práctica estas claves de Gananci para tener éxito.

A pesar del ejemplo que colocamos previamente, en todas las profesiones y oficios se pueden cometer errores, algunos más graves que otros, pero ninguno debería dejarse pasar sin tratar de que el mismo error no se vuelva a cometer.

Si tu jefe o tus compañeros de trabajo se quejan constantemente de ti porque te equivocas en tus labores y prácticamente tus tareas hay que revisarlas varias veces para que exista seguridad de que todo está bien, sigue leyendo a continuación encontrarás algunas prácticas fundamentales para reducir tu tasa de errores mientas trabajas:

1. Evita las distracciones

Es muy fácil distraerse en muchos ambientes de trabajo, ya sea que exista mucho ruido, tengas interrupciones constantes o seas tú mismo el que se disperse mirando cosas en Internet, chateando, entre otras prácticas.

Las distracciones siempre van a existir, a menos que trabajes en un área aislada, sin Internet y aun así no estarías 100% libre porque la mayoría del tiempo las distracciones están en la mente. Para evitarlas es necesario que te hagas consciente y te concentres. 

El tiempo promedio máximo en el que un adulto puede estar concentrado ininterrumpidamente haciendo una actividad es de 45 minutos

Según estudios publicados, el tiempo promedio máximo en el que un adulto puede estar concentrado ininterrumpidamente haciendo una actividad es de 45 minutos, aunque hay personas que pueden tener una capacidad hasta de 60 minutos debido a que la ejercita constantemente. 

La recomendación para evitar errores es que te concentres en una tarea por el tiempo que te lleve terminarla, si esto es mayor a una hora, haz breaks para estirar las piernas, refrescarte un poco y luego poner manos a la obra de nuevo. Si pretendes seguir a pesar de que tu concentración esté baja, te expones a errores ya que tu mente tenderá a distraerse fácilmente. 

2. Establece procesos para evitar que se filtren errores

Puedes agregar a tu rutina el corroborar que todo esté como debería estar antes de terminar tu jornada laboral. No se recomienda que hagas una revisión general justo después de terminar con la actividad porque como está tan fresca, puede que puedan pasarse por alto algunos errores pequeños. En cambio, si vuelves al resultado de la actividad después, podrás detectar cosas con una mirada fresca.

Al referirnos a «procesos» son métodos en los que puedas apoyarte. Existen aplicaciones o programas para el ordenador que te recuerdan lo que debes hacer durante el día, uno de esos recordatorios puede ser corroborar, volver a leer algo que creías terminado, otras aplicaciones bloquean páginas con las que sueles distraerte por un tiempo determinado, tener un checklist podría ser muy bueno para ti, entre otros. 

Por otro lado, en tareas un poco más complejas podrías pedirle a un colega que te dé su opinión profesional. Otros ojos pueden detectar algo que tu pudiste haber pasado por alto accidentalmente. 

3. Ten seguridad en ti mismo

Si vives con el miedo constante a equivocarte, no me sorprendería que fuera algo en lo que tengas debilidades frecuentes. Necesitas tener mayor confianza en tu trabajo y tus capacidades. El aspecto mental y la actitud son fundamentales para desempeñarte óptimamente tus funciones.

Si dudas de ti, de todo lo que haces y crees que en cualquier momento te equivocarás, no estás teniendo la actitud de ganador que necesitas. No es lo mismo revisar para pulir un resultado y evitar equivocaciones innecesarias, que pensar que otros necesitan revisar tu trabajo y corregir aquello que no te haya salido bien.

4. Continúa preparándote

La mejora constante es algo que no solo te dará autoconfianza, sino que además te servirá para que sigas creciendo profesionalmente. En la actualidad puedes encontrar una oferta amplia en cursos, talleres, libros y seminarios incluso gratuitos en la web, los cuales te ayudarán a mantenerte actualizado en tu área y a tener mayor manejo de la misma, lo que disminuirá los errores que puedas cometer mientras trabajas.

La teoría no lo es todo, pero sí es bastante importante. Recuerda que aquello que deja de moverse se estropea, por lo que necesitas estar en constante evolución. Si tu excusa para no seguirte formando profesionalmente es la falta de recursos, aprende en Gananci cómo ganar dinero por Internet con distintos métodos comprobados.

5. Aprende de los errores

La experiencia te dará mayor confianza en ti mismo y en las funciones que realizas, pero para que esa experiencia pueda ser válida necesitas prestar atención a los errores, así aprenderás de ellos en vez de cometerlos una y otra vez.

Si alguien te corrige algo, en vez de tomarlo de forma personal, tómalo como una oportunidad para mejorar y tenlo presente para que no vuelvas a caer en lo mismo. Si cometes el mismo error una y otra vez significa que no estás aprendiendo de él, lo cual es preocupante.

Andrés Gananci

Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.