De cuando perdimos la soberanía sobre nuestro tiempo

El sobrecompromiso es el problema principal en la efectividad de muchos profesionales. No sabemos decir «No» y tampoco tenemos claro a qué hemos dicho «Sí».

Aunque hay expertos opinando que la gestión del tiempo es una cosa del pasado, yo todavía veo muy necesario administrar bien el tiempo. Lo que ha canbiado es el momento en que debes hacer estimaciones. Donde antes era una parte del proceso «Completar», hoy en día el consejo es hacerlo dentro del proceso de «Clasificar».

Antes de aceptar un nuevo compromiso, debes asegurarte de tener los recursos necesarios: material, dinero y… tiempo.

Solo puedes comprometerte de verdad si sabes que tendrás el tiempo suficiente para llevar a cabo las actividades.

Dice Julen Iturbe:

Soy de los que intento mirar hacia delante y observar qué carga de trabajo puedo asumir. De hecho, ahora mismo estoy en una situación límite. Siendo realista (no siempre lo soy), no puedo aceptar nada más. Lo queramos o no, necesitamos estimar qué tiempo, más o menos, nos ocupará una determinada actividad. El tiempo de reloj se impone.

Un profesional trabajando en estos tiempos líquidos necesita dos habilidades básicas para gestionar bien su tiempo:

  1. la capacidad de estimar el tiempo necesario para actividades rutinarias.
  2. El costumbre de trabajar de forma ágil en ciclos bien definidos para atacar actividades nuevas.

Jeroen Sangers

Mentor artesano especializado en la Efectividad 2.0 para personas y equipos de trabajo.