Cómo la meditación maximiza tu productividad

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando escuchas la palabra meditación?

Posiblemente te imagines a un monje con una túnica blanca sentado en el piso en posición de loto por horas con la mente en blanco, en paz.

La realidad es que no hace falta viajar a India o estar con los monjes tibetanos para meditar. Y cuando empiezas a meditar, la experiencia puede resultar muy distinta a lo que podrías haber imaginado. Al principio se siente incómodo y raro. Después de algunos minutos, la espalda empieza a doler y los músculos se pueden poner tensos.

¿Y lo de la mente en blanco, en paz? Olvídate. No existe. La mente nunca se pone en blanco ni aún cuando dormimos. Los pensamientos pueden ser como una insoportable carrera de motos. Te encuentras analizando una conversación que tuviste durante el día; repasando la lista de cosas que tienes que hacer, y con pausas de por medio donde te preguntas: “¿Está bien lo que estoy haciendo? No me siento para nada en paz…”.

Una técnica simple puede ser con los ojos abiertos observar, por ejemplo, la llama de una vela por varios minutos. Observando la llama de la vela, los pensamientos empiezan a bajar la intensidad. Otra técnica: con los ojos cerrados observar los pensamientos, sin juzgarlos, sin engancharte en el drama, y observar la respiración, cómo entra y sale el aire del cuerpo. Se usan mantras como instrumentos para ayudar a la mente a entrar en la meditación. Un mantra es una palabra sánscrita que se refiere a sonidos — sílabas, palabras, o grupos de palabras — que favorecen la práctica de la meditación. Por ejemplo, repetir la sílaba ‘OM’ en cada inhalación y exhalación. Los pensamientos son como un barrilete que se dispersa, viaja sin dirección y la respiración es el hilo del barrilete que lo trae hacia donde necesito.

Hay miles de técnicas y formas de meditar. La realidad es que no existe una manera correcta de meditar. Todas son válidas. Se trata de buscar y probar con la que te sientas más cómodo.

La meditación te cambia la vida. No lo digo yo. Aunque sí puedo afirmar que a mí me la cambió. Lo confirman varias fuentes científicas:1 la meditación te cambia el cerebro. Y si te cambia el cerebro, te cambia la vida. No se trata de recetas mágicas. Sino de disciplina. Y mucha. La meditación puede generar cambios significantes en la estructura del cerebro. Con 8 semanas de perseverancia es posible.

Uno de los beneficios más importantes que genera la práctica de meditación es mejorar y con el tiempo, maximizar la productividad.

Hay muchos estudios hechos en empresas que confirman que después de 3 meses de práctica consecutiva de meditación se pueden ven mejoras en:

  • Importante reducción del estrés
  • Mayor eficiencia y efectividad
  • Mejoran las habilidades de liderazgo
  • Aumenta la satisfacción con el trabajo
  • Mejoran las relaciones laborales
  • Mejora el estado general de salud

Otros de los beneficios que genera la meditación, es lograr una mejor inteligencia. La inteligencia también se beneficia con la meditación. Estudios científicos2 demostraron que se mejora la habilidad para razonar en situaciones nuevas; aumenta la velocidad de procesar información; aumentan las posibilidades de lograr y mantener el éxito en el trabajo, en el amor, y en la vida social.

Meditación con base científica

Como ya lo confirmó la ciencia con estudios innovadores y modernos, este estado de alerta relajado lleva, a través de la reducción del ritmo de la respiración y la concentración de la hormona del estrés y el aumento de la coherencia en el cerebro, a una mejora general de tu condición física y mental.

6 tips para empezar a meditar

Tips para empezar a meditar

Acá van algunos tips simples para que transformes a la meditación en un hábito:

  • Empieza por 2 minutos.
    Siéntate por 2 minutos y enfócate en la respiración o cualquier cosa en la que te quieras enfocar. En cuanto empieces a sentirte cómodo con 2 minutos, vas a ir aumentando a 3 minutos, después 4 y así.
  • No te preocupes por despejar la mente.
    La mente no para nunca. Sonríe y vuelve a enfocarte en tu respiración.
  • Lo primero que haces por la mañana.
    Para convertirlo en rutina, apenas te despiertas siéntate con la espalda bien derecha y empieza a meditar todos los días. Así te va a resultar más fácil que se transforme en hábito.
  • Acepta.
    Cuando empiezas a meditar es posible que te aparezcan diferentes emociones, ansiedad, estrés. La tendencia es escaparle a esas emociones. Desarrolla una actitud de aceptación. Observa todo lo que sentí, dale la bienvenida, y vuelve a enfocarte en tu respiración.
  • No te preocupes.
    El objetivo de la meditación no es despejar la mente. En realidad no existen objetivos. No te preocupes por si lo estás haciendo bien o mal. No hay una forma correcta de meditar. Se trata simplemente de ser y estar acá y ahora.
  • Enfócate en un objeto.
    Generalmente te enseñan a enfocarte en la respiración, pero otra forma es enfocarte en un objeto. Que no sea demasiado grande para que no te distraiga.

La persistencia y la disciplina de meditar todos los días, son la clave para maximizar tu productividad.

Imágenes Meditar y Arco iris cortesía de Shutterstock


  1. Desbordes G, Negi LT, Pace TWW, Wallace BA, Raison CL and Schwartz EL (2012) Effects of mindful-attention and compassion meditation training on amygdala response to emotional stimuli in an ordinary, non-meditative state. Front. Hum. Neurosci. 6:292. doi: 10.3389/fnhum.2012.00292

    Luders E, Cherbuin N and Kurth F (2015) Forever Young(er): potential age-defying effects of long-term meditation on gray matter atrophy. Front. Psychol. 5:1551. doi: 10.3389/fpsyg.2014.01551 ↩︎

  2. Robert W. Cranson, David W. Orme-Johnson, Jayne Gackenbach, Michael C. Dillbeck, Christopher H. Jones, Charles N. Alexander, Transcendental meditation and improved performance on intelligence-related measures: A longitudinal study, Personality and Individual Differences, Volume 12, Issue 10, 1991, Pages 1105-1116, ISSN 0191-8869, doi:10.1016/0191-8869(91)90040-I. ↩︎

María Eugenia Marín

María Eugenia Marín
Activista de la Reinvención

http://www.renueva.com.ar/#!renueva/cjg9