La ciencia detrás de la procrastinación: Mitos y verdades

Vivimos en un mundo donde todos tienen un reloj pero nadie tiene tiempo. Es tan cierto.

La productividad se ha vuelto como una competencia interminable con nosotros mismos. Queremos hacer más cosas en menos tiempo y superar nuestros récords de efectividad en cada oportunidad.

En este caótico mundo, hacer más cosas en menos tiempo, nos permite salir adelante e incluso nos da más disponibilidad para hacer las cosas que amamos, fuera del trabajo.

El problema al que nos enfrentamos una y otra vez es el siguiente: es fácil estar motivado, pero que difícil es empezar.

Aprender más sobre la ciencia de la procrastinación, te impulsará a trabajar de forma más eficiente.

[Nota mental: NO dejes este artículo para después y mejor sigue leyendo que esto se pone interesante]

Ser productivo no significa hacer todo, significa hacer las cosas correctas

Imagínate por un segundo que estás en tu lugar habitual de trabajo… ¿ya?

Tienes en delante de ti el computador y estás totalmente motivado a terminar ese gran reporte pendiente (que por cierto tiene una fecha límite para ser terminado). Pero por alguna razón: NO puedes empezarlo.

Un correo ‘urgente’, alguien pidiéndote ayuda ‘urgente’, suena el teléfono con una llamada ‘urgente’, tomas un café…¡adivinaste! URGENTE.

Y todo eso taaan urgente, no ha dejado espacio para empezar lo IMPORTANTE. Pospones una y otra vez empezar esa tarea.

¿Te suena familiar? ¡Bienvenido al mundo de la procrastinación!

La buena noticia es que existe una solución muy simple (que a veces olvidamos). Pero antes de contártela, déjame explicarte algunos mitos y verdades en torno a este tema.

Lo único que necesitas es tener más fuerza de voluntad: FALSO

Así como leíste, falso. La fuerza de voluntad es un recurso agotable.

Lo primero que debemos reconocer en la búsqueda de aprovechar mejor el tiempo, es reconocer que la fuerza de voluntad por sí sola, no será suficiente para mantener la productividad. Estar encadenado a tu escritorio para demostrarlo, es improductivo e insaludable.

Recuerda la última vez que hiciste una dieta.

Te sentiste muy motivado, incluso lograste comprar frutas y verduras. Pero, en algún momento esa fuerza de voluntad, se empezó a derretir como hielo bajo el sol. Sin saber cómo, ni porque estabas nuevamente formado en la fila del mc Donalds en espera de una hamburguesa doble con papas y refresco.

Numerosos estudios han proporcionado evidencias, de que nuestra fuerza de voluntad es un recurso limitado. Cuanto más luchas, más se consume.1

No puedes arrancar tu auto sin gasolina. Un tanque vacío conduce a la motivación vacía.

Una multitud de investigación nos ha mostrado que, la disciplina se mantiene mejor a través de hábitos, no a través de la fuerza de voluntad.

Aún no te vayas que aún hay más...

El principal obstáculo consiste solo en empezar: CIERTO

Seguramente has pospuesto esa tarea importante, porque simplemente te volviste más productivo en otra actividad (Mal chiste).

John Bargh un investigador importante, demostró que tu cerebro intentará "simular" el trabajo productivo real, evitando grandes proyectos. Centrándose en tareas pequeñas y sin sentido solo para llenar tu tiempo. 2

Escena típica:

  • “Tengo que hacer ese largo reporte hoy mismo”
    (dos minutos después)
  • “Mejor me preparo algo de comer, no vaya a ser que me de hambre mientras trabajo”
    (una hora después)
  • “Creo que organizare mis escritorio, así tengo más espacio mental para acabar ese reporte”
    (24 horas después)
  • “No puede ser. ¿En qué se fue el tiempo?”

Posponer una actividad con otras tareas, hace tu tiempo menos eficiente y te agota mentalmente. Esto está relacionado con el siguiente punto.

Tu memoria es una gran aliada para empezar una tarea: FALSO

La investigación en esta área sugiere que estamos propensos a procrastinar en grandes proyectos porque visualizamos las peores partes. Nos acordamos de situaciones pasadas similares y retrasamos el comienzo.3

Recuerda la última vez que hiciste una rutina de ejercicio (en uno de esos momentos de motivación y fuerza de voluntad). Al día siguiente, sentiste un dolor impresionante en músculos que ni siquiera sabías que existían.
Tu cerebro almacena esa información como negativa. La próxima vez que tu motivación diga: Hey hagamos ejercicio tu cerebro recuerda este episodio y se resistirá a hacerlo.

Tu cerebro puede sentir miedo en empezar una tarea: CIERTO

Otra investigación demostró que, nuestro cerebro en ocasiones le tiene miedo a esos proyectos grandes y no se compromete a objetivos a largo plazo porque somos susceptibles a "abandonar el barco" a la primer señal de peligro.4

Por ejemplo: si vez tu agenda llena de tareas pendientes. Puedes estar muy motivado en empezar a trabajar. Pero en algún momento, tu cerebro entra en modo ‘peligro’ y pondrá el freno a cualquier intento por empezar todos esos pendientes.

Tal vez has pensado que, para quitar este freno, debes acelerar a toda marcha y terminar esos pendientes en un solo momento. Pero, te equivocas y a continuación el porque.

Empezar una actividad ‘a tope’ es la mejor forma de lograr terminar: FALSO

Dado que la mayoría de nosotros estamos preocupados por la fuerza de voluntad, es común empujarnos a nosotros mismos a la salida máxima en un momento. El típico ‘darlo todo’ de un solo golpe.

Un estudio de investigación realizado por la Administración Federal de Aviación reveló cómo pequeños descansos entre jornadas de trabajo más largas resultaron en una mejora del 16% en la conciencia y el enfoque.5

Por eso, es mucho mejor distribuir tu esfuerzo durante periodos consistentes de tiempo a lo largo del día y no pisar el acelerador a fondo.

Las fechas límites me ayudan a no procrastinar: FALSO

Este es precisamente un error que comentemos al fijarnos metas: Fijamos una fecha límite la cual no es suficiente para prender el botón de encendido.

Para lograr dar el primer paso y no procrastinar es importante fijar horarios. Es decir, tomar la decisión de hacer esa actividad desde antes.

En una investigación con pacientes adictos a las drogas, se les pidió redactar una historia, como una tarea importante por hacer. Dada su disposición por ser incapaces de comprometerse con muchas cosas, es posible que te sorprendas al descubrir que, solo aquellos pacientes que escribían: como hay que hacerla, cuando hay que hacerla y donde hay que hacerla, terminaban de redactar esa historia con éxito. Mientras que los que no lo hacían ni siquiera empezaban.6

Entonces ya dime, ¿Qué puedo hacer para no procrastinar?

El principal hábito que puedes adquirir para no procrastinar, suena bastante simple pero es muy útil.

Concéntrate solo en empezar con una pequeña parte de la gran tarea.

Dividir tus tareas en partes pequeñas es un hábito que te ayuda a no procrastinar

Divide esa tarea por hacer, en partes más y más pequeñas. Siguiendo estos pasos:

  1. Escribe tu tarea por hacer
  2. Piensa en los pasos que debes hacer para terminarla
  3. Toma el primero de esos pasos y fíjate si puedes hacerlo más pequeño
  4. Concéntrate solo en empezar por la parte más fácil

Supongamos que quieres empezar a jugar baloncesto. Pero, no sabes por dónde empezar y has estado posponiendo esta actividad. A pesar de que te motiva, siempre hay algo urgente por hacer. La ventaja es que estas motivado, así que puedes aprovechar esto y seguir los mismos pasos:

  1. Tu tarea más importante es encestar el balón en la canasta
  2. Debo botar el balón varias veces, acércame a un punto estratégico de la cancha y lanzar el balón
  3. Puedo empezar botando el balón solo tres veces (aunque es aún muy difícil)
  4. Empezaré solo a tomar el balón con mis manos (así de simple)

Tal vez no quieres jugar basquetbol. Pero tal vez si quieres priorizar tus actividades en la mañana. Entonces empieza por la parte más fácil. Tan fácil como empezar solo a tomar el lápiz con tus manos (ni siquiera escribir)

Empezar con muy muy poco es un hábito clave para dejar de procrastinar. Te ahorra el enfrentarte a una tare muy grande y facilita el camino para dar el primer paso.

No esperes más, empieza a cambiar los hábitos de tu rutina a partir de hoy

Los puntos que hay que saber:

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¿Qué opinas? ¿Te has enfrentado a situaciones parecidas?

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  1. Bargh, J. A., Gollwitzer, P. M., Lee-Chai, A., Barndollar, K., & Trötschel, R. (2001). The automated will: nonconscious activation and pursuit of behavioral goals. Journal of personality and social psychology, 81(6), 1014-1027.
  2. Bargh, J. A., Gollwitzer, P. M., Lee-Chai, A., Barndollar, K., & Trötschel, R. (2001). The automated will: nonconscious activation and pursuit of behavioral goals. Journal of personality and social psychology, 81(6), 1014-1027.
  3. McGraw, K. O., & Fiala, J. (1982). Undermining the Zeigarnik effect: Another hidden cost of reward. Journal of Personality, 50(1), 58-66. Wiley-Blackwell.
  4. Baumeister, R. F., Bratslavsky, E., Muraven, M., & Tice, D. M. (1998). Ego depletion: is the active self a limited resource? Journal of personality and social psychology, 74(5), 1252-1265.
  5. Caldwell, J.A. (2008). Sleep and Psychomotor Performance during Commercial Ultra-Long Range Flights FAA Fatigue Management Symposium: Partnerships for Solutions, Vienna, VA
  6. Ariely, D., & Wertenbroch, K. (2002). Procrastination, deadlines, and performance: self-control by precommitment. Psychological science : a journal of the American Psychological Society / APS, 13(3), 219-224.

Tania Sanz

Soy la autora del blog Habitualmente. El objetivo de este espacio es lograr transformar tus hábitos y mejorar el diseño de tu rutina diaria de forma saludable. Todo esto con información práctica y estrategias útiles basadas en evidencia científica.