La Técnica Pomodoro no funciona

Ultimamente he visto varios artículos sobre la Técnica Pomodoro. Aunque esta técnica puede funcionar en algunos casos, opino que es demasiado estricta e incluso puede perjudicar la concentración.

¿Qué es la Técnica Pomodoro?

La Técnica Pomodoro ha sido desarrollado por un estudiante Italiano para poder enfocarse en sus exámenes. Es un método muy fácil de aplicar:

  1. Elige una tarea para hacer;
  2. Trabaja durante 25 minutos—un pomodoro—en la tarea. Es habitual utilizar un reloj o cronometro para programar una alarma;
  3. Cuando suena la alarma, deja de trabajar y toma una pause breve de 5 minutos;
  4. Repite los pasos del 1 al 3;
  5. Cada cuatro repeticiones, toma 10 minutos extra de pausa.

Los beneficios de la Técnica Pomodoro

La base de la técnica es la división de tareas grandes en partes de 25 minutos. Un compromiso de 25 minutos es suficientemente pequeño para dejar de procrastinar.

Además, cada media hora tienes 5 minutos para dedicarte a interrupciones, tareas ad-hoc o simplemente no hacer nada. Es el caramelo para motivarte durante el periodo de enfoque.

La técnica ha sido desarrollado especialmente para tareas grandes que requieren mucha concentración, como por ejemplo la preparación de un examen, escribir un texto largo o programar aplicaciones.

No funciona

Salvo algunos excepciones, he encontrado que la Técnica Pomodoro no funciona. El mayor problema es que rara vez se puede dividir una tarea en bloques de 25 minutos. Tengo muchas tareas más pequeñas, y también tareas de, por ejemplo, 40 minutos.

Si estoy trabajando en una tarea complicada, que requiere mucha concentración, necesito al menos diez minutos para entrar en la zona, estado de enfoque profundo. Luego sólo me queda un cuarto de hora hasta el final del pomodoro. Si quiero continuar con la misma tarea después de la pausa, pierdo otra vez los primeros minutos para concentrarme. En este caso, prefiero trabajar durante una hora y luego tomar una pausa.

Además, la técnica no tiene en cuenta los cambios en mi capacidad de concentrarme durante el día. Por la mañana puedo enfocarme sin problemas durante una hora, mientras que al final del día no aguanto tanto tiempo.

Tampoco he encontrado ninguna razón que explique el porqué el bloque de tiempo debe ser de 25 minutos. Parece que simplemente es para encajar dos sesiones en una hora, pero no está relacionado con nuestro funcionamiento.

Cambiar pomodoros por timeboxing

La Técnica Pomodoro es un caso especial de una técnica llamada Timeboxing y es lo que yo uso para trabajar en mis tareas y proyectos grandes.

Empiezo cada mañana planificando mi día. Primero consulto el calendario para saber cuanto tiempo puedo dedicar a mis tareas. Luego planifico mis sesiones de trabajo y las pausas. En un día sin citas en mi agenda, habitualmente planifico entre tres y cuatro sesiones de al menos 90 minutos—dos por la mañana y dos por la tarde. Si tengo citas, adapto el número y la duración de las sesiones.

Al principio de cada sesión de trabajo decido qué tareas voy a hacer, cuanto tiempo quiero dedicar a cada tarea y cuando tomaré una mini-pausa. En lugar de pomodoros fijos de 25 minutos puedo tener una tarea de 45 minutos y otra de 20 minutos.

Utilizo la aplicación 30/30 para programar las alarmas al final de cada tarea y pausa. Estas alarmas no son límites, pero marcan el momento para tomar una decisión. Si al sonar la alarma aún no he acabado la tarea, evalúo cuanto tiempo me queda. Si queda poco, acabo la tarea antes de continuar con la siguiente. En caso contrario, tomaré una pausa y modificaré mi planificación.

Timeboxing es una técnica más flexible que Pomodoro, y se adapta mejor a cualquiera planificación del día.