Tres pasos para volver a ser productivo cuando te quedas sin internet

Era sábado por la mañana. Estaba leyendo las noticias en el iPad, pero después de haber leído el primer artículo, mi tablet ya no quería cargar ninguna noticia más, porque estaba desconectado del router. La solución habitual, reiniciar el router, no solucionó el problema.

Llamé el proveedor de telefonía para solucionar el problema. Media hora más tarde sabia que el router estaba muerto y que el nuevo router estaba en camino, pero que no lo podría recibir hasta el miércoles de la semana siguiente. Durante el fin de semana no tenía ningún problema, pero la previsión de tener que pasar dos días laborables sin internet no me gustó nada. Trabajo desde casa y dependo mucho de mi conexión de internet.

Por suerte estábamos en época de vacaciones y no tenía ninguna sesión de consultoría a distancia planificada durante esos días. No obstante, estar dos días sin conexión requiere una adaptación de planes.

Contexto @Internet

En el libro Organízate con Eficacia, David Allen da algunos ejemplos de contextos útiles. Habla, entre otros, de sus contextos ‘@Ordenador’ y ‘@Ordenador con internet’. David necesita esta separación de tareas, porque pasa muchas horas viajando en avión sin conexión a internet. La mayoría de los profesionales no necesitamos un contexto especial para tareas que puedes hacer sin internet, porque siempre estamos conectados.

El día sin conexión decidí crear el contexto ‘@Internet’ en mi gestor de tareas para aparcar todas las tareas que realmente requieren una conexión.

Afortunadamente, muchas tareas las hice sin problemas porque uso muchas aplicaciones nativas y pocas aplicaciones 2.0, aunque en algunos casos perdí la posibilidad de sincronizar los datos. Teniendo, por ejemplo, el e-mail almacenado local en mi portátil, me permitió redactar las respuestas a los mensajes que ya había recibido.

Al final, solo un 20% de mis tareas realmente requerían una conexión. Hice una rápida revisión de estas tareas para identificar todas las acciones que podía posponer dos días para hacerlas cuando volviera a tener conexión.

Para el resto de las tareas, las que no podía posponer, tenía que buscar una solución.

Trabajar desde un smartphone

Aunque no es el mejor dispositivo para escribir textos largos, hay un montón de tareas que se pueden hacer con un móvil: videollamadas, publicar textos, buscar información, contestar emails, etc. Durante los dos días de desconexión, mi iPhone funcionó como segunda pantalla: siempre estaba al lado de mi portátil para hacer estas pequeñas acciones.

Buscar otra lugar para trabajar

Si trabajas desde casa, recomiendo buscar una oficina de emergencia, un lugar dónde puedes trabajar cuando no lo puedes hacerlo en tu despacho en casa. Esta oficina alternativa puede ser una cafetería que ofrece WiFi—Starbucks es famoso por esto, la biblioteca o una mesa en la sala de trabajo de un cliente o proveedor.

Algunas de mis tareas son más complejas y requieren que mi portátil esté conectado a internet. Cómo tenía identificadas cuales eran estas tareas que no podía hacer en casa y que no podía posponer, sólo necesitaba una hora en una oficina alternativa durante los dos días sin conexión.

Los resultados

Gracias a la lista ‘@Internet’, mi smartphone y una oficina de emergencia he sido capaz de ser altamente productivo en los días que he estado sin internet.

¿Y tu? ¿Cómo te preparas para emergencias como esta?

Jeroen Sangers

Anfitrión del Canasto. Mentor artesano especializado en la Efectividad 2.0 para personas y equipos de trabajo.

https://jeroensangers.com
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