Productividad versus Estrés (II): Sé quién eres y te puedo

La vida es estresante. Es importante reconocer cuando estamos entrando en estrés para detenerlo a tiempo. No hay que esperar a salir del trabajo para detener ese estrés, la Productividad Personal da unas pautas que facilitan el tener tus actividades bajo control y para no generar mas estrés.

Puedes pensar que haces todo lo posible por no tener estrés pero que las actividades cotidianas ya se encargan de ponerte nervioso, que no hay nada que tu puedas hacer para evitarlo. Es falso. Tú tienes más control del que piensas.

Cada vez que estés inquieto identifica el temor que está bajo esa inquietud. La raíz es siempre algún miedo.

La solución pasa por parar a tiempo. Si ves que tu coche se dirige a un precipicio,  ya sabes que intentar frenar cuando estés en el mismo precipicio será inútil, que tienes que frenar antes de llegar al precipicio. Recuerda que al principio todo fuego se apaga siempre con un sólo vaso de agua.

Lo que hay de nuevo en mi cuerpo.

Los siguientes son algunos de los síntomas físicos que se instalan en nuestro cuerpo en el momento de la ansiedad:

  • Nudo en la garganta. Dificultad para respirar. Sensación de que nos falta el aire. Sequedad de la boca. Nuestro respiración se vuelve más agitada.
  • Aumento de la transpiración y de nuestra temperatura corporal.
  • Piel de gallina.
  • Cambios en los latidos del corazón: latidos mas fuertes, palpitaciones.
  • Se tiene falsa apariencia del control del tiempo.  Se hace toda acción de forma agitada. Hiperactividad.
  • Dolor de cabeza. Migrañas.

También cuando estamos alejados de la fuente de estrés como puede ser el trabajo, el estrés perdura y se puede manifestar con algunos de los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad.
  • Falta de apetito. Molestias en el estomago: ardores, digestiones pesadas, diarreas,…
  • Dolores en articulaciones. En cuello y hombros. Dolor en los ojos.
  • Problemas para conciliar el sueño. Se tienen sueños agitados. Insomnio. 

Detectar aquello que me va a provocar.

Hay cuatro características de una situación que provocan estrés. Cuantas más de estas características se nos presenten, más estrés sentiremos.

  1. La novedad. Tenemos temor a lo nuevo. Sentiremos estrés ante situaciones nuevas. Nuestro cerebro tiene un tope y cuando lo rebasamos sufrimos de estrés.
  2. La impredecibilidad. Lo que nos viene sin ser esperado.
  3. La sensacion de descontrol. Ese temor, muchas veces inconsciente, que no somos capaces de controlar una situación, y
  4. Debe representar una amenaza para nuestra personalidad. Por ejemplo, cuando alguien se cuestiona nuestra capacidad para realizar correctamente nuestro trabajo.

Lo que nos genera estrés es lo nuevo, desconocido o imprevisto: lo que nos viene como nuevo y no controlamos.

Detener el estrés.

Antes de entrar en estrés pasas por distintas etapas de inquietud y ansiedad.

Si te acostumbras a leer las señales que envía tu cuerpo antes de entrar en estrés serás capaz de frenar a tiempo y será más fácil deshacerse de él. El detectar a tiempo estas señales te permite tomar medidas para bajar tu nivel de ansiedad. Es el momento de hacer una pausa. Fumarte un cigarrillo o tomar un café son medidas no recomendadas porque sólo es un ‘parche’ temporal que pones. Lo que de verdad ayuda es que has hecho una pausa para fumar un cigarrillo o tomar un café.

La Productividad es mi aliada.

El emplear la Productividad Personal te ha permitido adquirir unos hábitos que hacen que tu vida sea mejor. Ahora en situación de estrés es cuando más los necesitas. ¡¡No te los saltes!!

  • No a la multitarea. Si sabes que la multitarea no es recomendable, sigue fiel a tus creencias.
  • Baja Energia. El estrés está consumiendo la energía con la que cuentas. Ponte a hacer tareas que requieran poca energía y te sean agradables y alternalas con tareas desagradables aunque estés menos tiempo del habitual con ellas.
  • No abandones tus prioridades. Que el estrés no te haga variar tu planificación. Recuerda que lo que te causa estrés es precisamente haber abandonado tareas importantes.
  • Descansos. Si y sin dudarlo. Permítete todos los descansos que necesites. Con todas las cosas pendientes que tienes aún por hacer no es una pérdida de tiempo hacer descansos. Precisamente cuando dices no tener tiempo para tomar descansos es cuando más lo necesitas. Sube la prioridad a realizar los descansos.
  • Di “No”. Por encontrarte estresado puedes caer en el error de no querer decir “No” a nadie de forma injusta para no parecer antipático, antisocial o “mal compañero”. Sé  asertivo. Reflexiona  antes  de decir  “No” y  no  cojas  nuevas responsabilidades y compromisos que lo que van a hacer es generarte dosis extras de estrés. 
  • Aíslate productivamente. Ahora es lo mas recomendable y cuando más lo necesitas además de asegurar que no entra más estrés en tu vida por causas ajenas. Vete a un rincón donde te puedas encerrar en tu trabajo hasta que consigas liberarte de estrés.
  • Sigue siendo tú. Si estás estresado el problema es tuyo; no cargues la culpa en otros. Debes seguir haciendo reuniones y tratando con el resto de compañeros con normalidad. Continúa respetando a los otros como te gusta que lo hagan contigo.

Entradas Productividad vs. Estrés:

  1. La historia de Hulk: El origen de ser productivo.
  2. Sé quién es mi estrés y le puedo: La Productividad es mi aliada.
  3. Haz pequeño a tu estrés: Tener el Control.

Imagen Con sombra cortesía de radioher

Antonio Parcela

Aspirante a mantener el Orden en su vida. No esclavo de la productividad y de la organización sino de disponer de tiempo para poder dedicar a la Vida y a lo importante. Pero apasionado de la Productividad Personal. Y siempre sonrío.