¿Aplicaciones nativas o aplicaciones web?

El número de aplicaciones de productividad es enorme y casi cada día encuentro una herramienta nueva. Lo que he notado, es que cada vez más se trata de aplicaciones que viven completamente en internet — las aplicaciones 2.0.

Como consultor de productividad ayudo a mis clientes con la selección y configuración de sus herramientas y debido a esto, tengo una amplia experiencia usando software 2.0. Pero yo todavía no he hecho el giro, aún creo que una aplicación instalada localmente tiene más beneficios para mi.

Obviamente, cada persona es diferente y yo exijo mucho a mis herramientas. Me gusta tenerlo todo integrado y accesible, especialmente para mis tareas clave, como procesar y escribir correo, investigar en internet, archivar información, escribir textos y planificar mi tiempo. Todas estas tareas puedo hacerlas más eficazmente usando aplicaciones instaladas en mi portátil. Os doy algunos ejemplos:

Estoy buscando información en internet y encuentro una aplicación nueva para comentar aquí, en El Canasto. Selecciono el texto y mediante un atajo de teclado creo una nueva nota en Notational Velocity con el texto y un enlace a la página. Este atajo de teclado funciona incluso si no tengo Notational Velocity abierto. Solo algunas aplicaciones web como Evernote te permiten hacer esto mediante bookmarklets.

Si mientras estoy escribiendo este texto para el Canasto me acuerdo que tengo que escribir un correo, puedo capturarlo en OmniFocus con solo un atajo de teclado y luego continuar escribiendo. Si usas un gestor de tareas basado en internet, tienes que abrir primero esta herramienta y hacer un clic para abrir la pantalla de captura. Esto es más fácil hacerlo con una aplicación local.

Finalmente, si tengo un documento o PDF delante, puedo hacer un montón de tareas con este fichero sin tener que abrir ninguna aplicación primero: enviarlo por correo, archivarlo en DEVONthink, convertirlo en una tarea, etc.

Solo para tareas específicas e infrecuentes uso herramientas web, porque no vale la pena instalar una aplicación. Por ejemplo, no utilizo muchos Diagramas de Flujo, pero si alguna vez tengo que hacerlo uso Gliffy.

Si no uso habitualmente las herramientas 2.0 no quiere decir que no uso la nube. Al contrario, mucho de lo que hago está en la nube, simplemente para tener mis dispositivos sincronizados y para tenerlo siempre accesible. Mi correo está en la nube, aunque leo y escribo mensajes desde una aplicación. Los calendarios de todos mis dispositivos están sincronizados vía la nube y si quiero, puedo consultarlo también desde un navegador. ¿Mis tareas? También sincronizadas vía internet. Y por supuesto, tengo todo el material de mis proyectos actuales en Dropbox.

¿Qué preferís vosotros? ¿Una aplicación web o una aplicación nativa?

Jeroen Sangers

el Canasto, Carrer Magí Morera 29-1, Lleida, CT, 25006, Spain

Management consultant artesano y conferenciante de alto impacto especializado en la productividad 2.0 para personas, equipos de trabajo y organizaciones.