Hazlo del revés

Milton Erickson, que era una persona que sabía mucho de trabajar con la mente, explicaba en una de sus metáforas:

Una de mis alumnas, una chica de menos de un metro y medio de altura, me preguntó si había procedido bien. Una noche salió a pasear con su perrito, y se encontró con un pastor alemán con ganas de comérselos a los dos. Ella cogió a su perrito en brazos y empezó a gritar al pastor alemán, que se fue asustado. Porque cuando alguien hace algo inesperado provoca un montón de reajustes en el pensamiento de la gente.

Así es, cuando hagas las cosas de forma distinta harás reajustes en tu pensamiento. Vas a ser más productiva en cuantos más recursos tengas para lidiar con el trabajo y las dificultades del día a día, pero también en cuantas más herramientas y experiencias tenga tu mente para pensar, imaginar y crear.

Hay una famosa cita atribuida a Einstein: siempre vas a obtener los mismos resultados si siempre haces lo mismo. Como estamos aquí porque queremos ser más productivos, y no igual de productivos, te invito a que pruebes estas seis cosas nuevas:

  1. Cambia de método: ¿estás usando GTD? Este método funciona bien, pero no es el único. Hay otros como ZTD o Autofocus, que otras personas como Jero Sánchez están probando y han descubierto su compatibilidad con GTD. Busca tú mismo otra posible opción.
  2. Lee sobre otros temas: para abrir nuestra mente, qué mejor que aprender sobre cosas totalmente desconocidas. Siempre me han recomendado comprar revistas de vez en cuando sobre hobbies distintos a los míos. Con la productividad pasa lo mismo; leer sobre estrategias, objetivos vitales, mejora personal, pero también cosas que no tengan nada que ver te dará ideas para adaptar tu método y orientar tu esfuerzo
  3. Haz nuevas actividades: haz algo totalmente nuevo, o haz algo de otra forma. ¿Vas al gimnasio para hacer ejercicio? Prueba a salir a pasear, quizá descubras que te proporciona el mismo objetivo con menos tiempo o disfrutándolo más.
  4. Las vacaciones son productivas: en la oficina siempre se escucha la frase “tengo ganas de hacer vacaciones para desconectar”. Desconectar puede ser pasarse el día en la playa, pero no necesariamente. Puede ser también dedicar el tiempo a proyectos o actividades totalmente distintas que tengamos ganas de hacer. Aprender a tocar un instrumento puede convertirse en unas grandes vacaciones mentales.
  5. Piensa: hay momentos como en vacaciones que desconectamos mentalmente y nos relajamos naturalmente, entonces empezamos a pensar. Trabajamos durante meses en cosas pero no nos paramos unos minutos a pensar en ellas. Así que aprovechemos este estado para hacer algo tan distinto a lo habitual como pensar.
  6. Cambia tus prioridades: ¿qué pasaría si de repente aplicas otros criterios de prioridad a tu trabajo? Por dar ideas, el beneficio social de una acción en lugar de el económico, la satisfacción personal en lugar del tiempo de ejecución, el sentimiento de implicación que tendrán tus compañeros en lugar de la hoja de ruta.
  7. Haz cambios en tu método productivo: no tienes por qué arrasar con él y empezar de cero necesariamente, pero introduce algunos cambios, en favor de la mejora continua. Deja de usar colores para anotar tareas, o úsalos si no lo hacías. Cambia los contextos de tus listas. No uses contextos. Cambia tu calendario electrónico por uno de papel.
  8. No me hagas caso: este es el consejo ‘bonus’. Has leído este artículo en busca de consejos sobre productividad. La mejor persona que te va a guiar en tu proceso para ajustar lo que haces y lo que quieres vas a ser tú, así que cada cosa distinta que hagas comprueba contigo mismo si obtienes lo que deseabas. Si después de probar algo no funciona, no lo fuerces.

Imagen Handstand cortesía de Thiago Floriano