Por qué es necesario enfriar el pensamiento

En el cerebro hay dos sistemas de pensamiento: el sistema caliente y el sistema frío. Cada uno de estos dos sistemas tiene diferentes ventajas y desventajas.

La arte de ser efectivo consiste en ser capaz de utilizar cada sistema para la tarea que mejor hace.

El proceso de pasar tareas del sistema caliente al sistema frío se llama reflexionar y el proceso de pasar tareas del sistema frío al sistema caliente se llama crear hábitos.

Antonio José Masiá explica en este post algunos de los problemas que el sistema caliente puede dar y como activar el sistema frío:

a través de este hábito conseguimos gestionar de forma adecuada nuestra atención, que es el recurso más valioso que tenemos. Detener de inmediato cualquier tipo de estímulo, sea del tipo que sea, en el mismo momento en el que aparece, nos permitirá mantener el foco en el mismo punto en el que se encontraba.

Ahora estoy esperando a la siguiente artículo sobre los dos sistemas para ver cómo podemos aprovechar más el sistema caliente: nuestros hábitos, nuestra intuición, nuestra experiencia…

Jeroen Sangers

el Canasto, Carrer Magí Morera 29-1, Lleida, CT, 25006, Spain

Management consultant artesano y conferenciante de alto impacto especializado en la productividad 2.0 para personas, equipos de trabajo y organizaciones.