El placer de tachar

Hace gracia que el blog de una aplicación de tareas nos habla del placer de tachar, cuando esto es justo uno de los campos en que el papel todavía gana a las aplicaciones — incluso cuando la aplicación tiene unicornios.

Pero Francisco Sáez tiene razón:

Es un hecho. Tachar tareas, o marcarlas como hechas con un simple √ dentro de una lista de tareas pendientes te hace sentir muy bien.

La razón es que, cada vez que reconoces una tarea o proyecto como terminado, tu cerebro suelta una carga de dopamina, un neurotransmisor que se encarga de generar sensaciones de logro, satisfacción y felicidad. Esta descarga de dopamina no solo te hace sentir bien, sino que te motiva para seguir completando tareas y alargar esa sensación tan placentera.

Yo lo noto cada mañana cuando reviso mi lista de acciones pendientes y encuentro tareas que ya están hechas. ¡Puedo tachar tareas sin haber hecho nada!

Jeroen Sangers

Anfitrión del Canasto. Mentor artesano especializado en la Efectividad 2.0 para personas y equipos de trabajo.

https://jeroensangers.com
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