Una de las claves de la productividad es desarrollar la capacidad de vaciar nuestra mente para evitar perder energía en detalles que nos cargan la memoria. Una vez llegamos a este punto, podremos subir el siguiente peldaño, focalizar toda la atención y energía en el asunto que estemos tratando en este momento. Nuestro objetivo será aplicar el mismo principio a cada asunto a tratar, prolongando el estado de alta concentración todo lo que podamos. Esto se llama estar en la zona.