Una de las maneras de mantenerse organizados y mejorar nuestra productividad es utilizando listas de quehaceres (o en inglés, to-do lists). El problema surge cuando ese resumen de obligaciones diarias termina descontrolándose y obtenemos, básicamente, la misma desorganización pero en versión escrita. ¿Cómo evitamos caer en ese despropósito? Aquí algunos consejos.
Consejos para mantener tu lista de quehaceres ordenada
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Mejora la velocidad de mecanografía para trabajar con más eficacia
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