Tengo la vida que siempre he querido.

He montado mi propio negocio enseñando mi pasión a otros y trabajo sólo cuando quiero. Vivo en un lugar fantástico con las personas que realmente quiero.

Creo que es un milagro que he llegado aquí, porque antes era un desastre:

Mientras el agua se estaba calentando, cogí mi tasa favorita y revisé la caja de las infusiones. Este día tenía ganas de tomarme un rooibos con vainilla. Metí el bolsillo de infusión en la tasa y la llené con agua hirviendo.
Ahora sólo tenia que esperarme tres minutos, que es justo el tiempo que necesitaba para confirmar mi asistencia a la reunión con el cliente. Me senté delante del ordenador para redactar el email y … media hora mas tarde me acordaba de mi infusión.

Obviamente, mi problema no era la infusión. El problema real es que eso también pasaba en tareas más importantes.

Ya hace muchos años me he dado cuenta de las limitaciones del cerebro humano y he estado buscando soluciones para conseguir más resultados con menos esfuerzo. He dedicado cientos de horas en probar realmente todos los métodos de administración del tiempo, auto-organización y productividad personal.

La mayoría de las cosas no han funcionado, pero poco a poco he construido el método que finalmente me ha llevado a mi situación actual.

Sí, soy un despistado, pero no me importa, porque sé cómo organizarme con eficacia.

Jeroen