Fechas límite o de Vencimiento

En este post, Josep Maria Martínez explica cómo utiliza las fechas de vencimiento para obligarse a terminar las tareas lo antes posible.

mi recomendación es que si no tienes obligación de poner una fecha de vencimiento, le pongas una fecha de vencimiento a tus tareas. De esta manera te obligarás a “hacer”, y podrás avanzar en tu trabajo casi sin darte cuenta. Tal como he dicho anteriormente, no poner fecha de vencimiento conlleva el riesgo de Procastinar, y por tanto, de hacer que tu trabajo se demore debido a que divagues con otros temas. Si encima has de delegar tu trabajo a otras personas, estarás delegando sin margen de tiempo, y la otra persona o personas, tendrán que ir contra reloj por tu falta de planificación.

No estoy de acuerdo con este consejo e incluso creo que es peligroso para tu productividad. No todos tenemos la capacidad de autodisciplina de Josep Maria. Lo más probable es que acabas con demasiadas tareas que vencen cada día. He pasado por esto personalmente, al final empezaba cada día modificando las fechas de vencimiento de un gran número de tareas. Modificaba las fechas ficticias pero también los compromisos con clientes, causando muchos problemas.

Ahora, las fechas de vencimiento son sagradas; sólo las utilizo para compromisos de verdad. Esto me da claridad. La clave para no procastinar está en tratar todas las tareas como urgentes: las hay que finalizar en una plaza de como máximo una semana. En la revisión semanal puedes detectar tareas residentes que están paradas y tomar medidas para asegurarte el progreso del proyecto.

Jeroen Sangers

el Canasto, Carrer Magí Morera 29-1, Lleida, CT, 25006, Spain

Management consultant artesano y conferenciante de alto impacto especializado en la productividad 2.0 para personas, equipos de trabajo y organizaciones.