Limitar la productividad: Contestar el teléfono

El caso es que un par de minutos después cuando acabamos la llamada tenemos que retomar el hilo de la tarea que estábamos realizando y no siempre es tan sencillo volver a ella. Al final resulta un esfuerzo de concentración que acaba por agotar a lo largo del día.

Obviamente, solo puedes dejar de contestar el teléfono mientras estás en la zona. Si nunca contestas perderás clientes :-)

Jeroen Sangers

el Canasto, Carrer Magí Morera 29-1, Lleida, CT, 25006, Spain

Management consultant artesano y conferenciante de alto impacto especializado en la productividad 2.0 para personas, equipos de trabajo y organizaciones.