¡Horror! ¡Vacaciones!

Ya están otra vez aquí, se acercan las vacaciones y comenzamos a sentirnos víctimas de toda esa vorágine de un tiempo que va descontando cada vez más aprisa. Es en este momento cuando vemos todo el trabajo que tenemos acumulado, las citas, las fechas de vencimiento, todo el material que tenemos delegado y que no hemos prestado atención y todo en un tiempo record.

Dentro de unos días, nos vamos de vacaciones y nuestra adrenalina se dispara hasta lo más alto, hasta el último minuto del último día estamos hasta arriba, con esa falsa sensación de que lo dejamos todo atado. Somos puro tormento para nuestros compañeros, que se aprovechan de la situación y nos cargan aun con más tareas de las que necesitamos.

Las vacaciones a veces se convierten en una tortura, no sólo por lo que dejamos atrás, si no por lo que tenemos por delante. Disfrutar dicen. No hacer nada. Quimeras, utopías ¿acaso en nuestras vacaciones no alcanzamos algunos de los proyectos personales? ¿no surgen problemas que debemos afrontar? Tranquilidad. Ja! Me rio de todas esas falsas realidades.

Las vacaciones son caóticas, inesperadas, rompen la monotonía y nos obligan a realizar acciones de las cuales no estamos preparados para afrontar. Antes de desear las vacaciones, te recomiendo que te leas unos cuantos artículos, para que puedas afrontarlas de una forma más preparada, disfruta de las vacaciones lo máximo que puedas, sin que te posean.