Por qué no debes comprobar tu email continuamente

Presumo que en casa tienes unas cuantas papeleras y cubos de basura. Apuesto a que adivino cómo gestionas el vaciado de tus cubos. Simplemente esperas a que estén llenos, y cuando lo están bajas las bolsas a los contenedores y pones bolsas vacías nuevas. Si eres alguien especialmente organizado podrías tener un «día de la basura» a la semana en el que recorres todos los cubos y papeleras de casa y los vacías de basura.

Ahora estás trabajando. Escribes unas notas en un pedazo de papel y más tarde decides que no lo necesitas. Entonces lo tiras en la papelera que acabas de vaciar. ¿A que no te levantas, bajas la bolsa con sólo un papel dentro al contenedor y pones una nueva? Nadie haría eso. Sería imposible completar una tarea. En su lugar, dejas que la papelera se llene y después la vacías.

Y sin embargo, cuando se trata del email, muchos insisten en «vaciar la papelera» contínuamente. Esto es una permanente interrupción. No vacías la papelera cada vez que tiras algo. De la misma forma no deberías comprobar tu email cada vez que llega un mensaje nuevo. Lo mejor es tenerlo cerrado la mayor parte del tiempo si es posible, y minimizar la ventana de tiempo que utilizas para comprobarlo. Apaga todas tus alarmas relacionadas con el email.

—Desde luego, a veces parecería que merece la pena comprobar contínuamente el email, por ejemplo cuando estás inmerso en un hilo de conversación interesante. Pero la mensajería instantánea no deja de estar exactamente para eso. Que comprobar contínuamente tu email no sea nunca tu modo de operar general y por defecto.—

Ismael Valladolid

Ismael Valladolid Torres es I.T. en Telecomunicaciones. A su conocimiento y experiencia tecnológicos, une su interés por la cultura, por la filosofía y por las humanidades. Presume de una visión alternativa del mundo que jamás tendría sitio en telediarios o revistas de tendencias.