La productividad personal no es un cuento

Trio

La productividad personal tiene que ver con nuestra capacidad para conseguir los resultados que buscamos de forma fluida, natural y sin estrés.

Pero cuando hablamos de productividad personal, no hay solo una, sino que existen distintos grados, grados que guardan una estrecha relación con el nivel de compromiso que adquieren las personas cuando deciden que quieren ser más productivas.

Estos grados de compromiso se parecen bastante al que tenían los tres cerditos del cuento, cuando deciden construirse una vivienda en la que estar a salvo del malvado lobo, así que podemos usar esta conocida historia como metáfora para nuestra reflexión.

¿Para qué se acercan las personas a la productividad personal? Las respuestas son muchas pero pueden resumirse en una: vivir mejor. Esto puede significar muchas cosas: conseguir más y mejores resultados, disfrutar más del momento, liberarse de preocupaciones… Todas ellas tienen en común librarse de un malvado lobo, el del estrés, que nos acecha y pone en peligro nuestra paz y nuestra tranquilidad.

¿Cómo se plantearían la mejora de su productividad personal los tres cerditos?

Creo que, probablemente, el primero de nuestros cerditos productivos buscaría una solución rápida y fácil, a lo “cabaña de paja”.

Probaría varias apps en su smartphone. Eso sí, serían apps fáciles, gratuitas y “chulas”, aunque sirvieran para poco desde un punto de vista productivo. También buscaría, sin dedicarle excesivo tiempo, algunos trucos y consejos para mejorar la productividad. Sería importante que fueran trucos divertidos, fáciles de entender y aún más fáciles de aplicar.

Si hay que pensar mucho o dedicar tiempo a aprenderlo, es que no merece la pena. La simplicidad es lo más importante para la productividad personal.

¿Cómo enfocaría el tema el segundo cerdito productivo? Seguramente bastante más en serio. Este cerdito está mucho más comprometido con la mejora de su productividad personal pero quiere asegurarse de que va a “optimizar” su esfuerzo.

La búsqueda estará por tanto orientada a encontrar soluciones que le parezcan fiables y que supongan un esfuerzo moderado de adopción. Sobre todo, no puede perder el tiempo. Tiene que ser algo que produzca resultados ya. Es probable que este segundo cerdito productivo pruebe muchas más herramientas que el primero. Seguramente dedicará mucho tiempo a “tunearlas”, porque sus necesidades son “únicas y especiales”. Leerá bastantes posts en Internet y hasta es posible que empiece a leer uno o varios libros sobre cómo mejorar su eficacia personal.

Aunque las prisas le impedirán profundizar lo suficiente, empezará con ímpetu y, durante el tiempo que dure el entusiasmo inicial, nuestro cerdito productivo disfrutará de una mejora importante y se sentirá un ninja de la productividad.

El tercero de nuestros cerditos productivos quiere construir una casa productiva en la que estar a salvo del peor lobo productivo que exista. Sabe a priori que no será una tarea fácil ni rápida.

Una construcción sólida requiere tiempo y una buena planificación. Hay que dejar que el cemento seque bien si se quieren evitar las grietas. Hay que seleccionar cuidadosamente los materiales para que sean duraderos. Durante la construcción, surgen los contratiempos. Llega el mal tiempo y durante días, incluso semanas, la obra está parada. A veces hay incluso que deshacer parte del trabajo hecho y volverlo a rehacer.

Pero nuestro tercer cerdito productivo sabe que la recompensa espera al final y que merece la pena. Eso le hace superar los altibajos y seguir trabajando con constancia más allá de los momentos de euforia inicial. Tardará semanas, tal vez meses, o incluso, años. Pero al final lo habrá conseguido. Tendrá la casa productiva que buscaba porque dominará un método de productividad personal a prueba de lobos estresantes. Usará GTD.

Los lobos estresantes están ahí fuera y cualquier día aparecerán. ¿Qué casa productiva de nuestros tres cerditos resistirá mejor el embate? ¿Qué tiene más sentido, invertir poco y que luego no sirva o invertir lo necesario con la garantía de que va a cumplir su cometido?

Si realmente quieres mejorar tu productividad personal, piensa en serio en qué tipo de casa productiva quieres vivir.

Es importante. La productividad personal no es un cuento.

Imagen «Trio» cortesía de kennysarmy
Jose Miguel Bolivar

Jose Miguel Bolivar es Consultor Artesano, coach de la ICF, profesor, investigador, ponente y autor del blog Óptima Infinito, en el que escribe desde 2008 sobre Innovación en Productividad y metodología GTD. Licenciado en Psicología Social y Análisis Político por la U.C.M. y máster en RRHH por el Centro de Estudios Garrigues, José Miguel acumula una amplia experiencia como directivo en entornos profesionales altamente competitivos como HP o Life Technologies. Actualmente, como Consultor Artesano y Coach, sigue trabajando para aumentar la competitividad de las organizaciones mejorando la productividad individual y colectiva de sus personas

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