
Nunca he oido quejas de alguien que en la oficina piensa demasiado en casa. Muchas veces es al revés: estás intentando relajarte en casa pero aún estás pensando en el trabajo.
¿Cómo puedes evitarlo?
Si estoy sentado al sofá de casa no tengo ganas de pensar en mi trabajo. Por el contrario, quiero mirar la televisión, tomar una cerveza, hablar con mi esposa, escribir un tweet o leer un libro. No quiere decir que nunca trabajo desde casa; es solo que no pienso continuamente en mi trabajo; solo lo hago cuando elijo hacerlo.
¿Pero por qué piensas en la llamada con el cliente si te estás duchando? O si estás andando por las montañas, ¿por qué te sientes culpable sobre este correo que has olvidado de enviar? ¿Por qué es tan difícil desconectar?
El problema es relajarte
En el momento en que te relajas, tu subconsciente tiene la posibilidad de interrumpirte con todo tipo de pensamientos. Mientras estabas ocupado en la oficina no había tiempo para hacerlo, pero ¡ahora sí!
Si vives una vida muy tranquila no hay problema de dejar tu subconsciente al mando, porque es perfectamente capaz de gestionar hasta siete tareas simultáneas. Pero la mayoría de nosotros tenemos mucho más que siete tareas y tu subconsciente ya no logra atenderte a las cosas pendientes, porque todo el día estás trabajando en otras cosas. En el instante que te relajas un momento, tu subconsciente vuelve a tomar el control y te recuerda algunas cosas pendientes.
La mejor manera de evitarlo es gestionar todo lo que tienes que hacer en un sistema 100% fiable. Cuando tu subconsciente confía en el nuevo sistema, éste deja de interrumpirte. Mira por ejemplo en las citas en tu agenda: hay muy poca gente que no puede dormir porque tienen miedo de olvidar una cita. Si consultas el calendario frecuentemente tu subconsciente confía en este sistema externo.
También puedes crear un sistema externo para tareas, ideas y cosas para hacer en el que puedes confiar. Crear este sistema requiere un esfuerzo pero el resultado vale la pena: una cabeza vacía y la capacidad de relajarte y trabajar con todo tu creatividad enfocada en solo una tarea.
¿Cómo hacerlo?
- Lleva siempre un bloc de notas contigo para apuntar cualquier pensamiento y tarea en el instante que tienes la idea. Las notas forman el principio de un sistema de confianza externa. En la mesa de trabajo siempre tengo papel a mano y fuera de casa y oficina uso mi iPhone para capturara ideas.
- Instala dos bandejas de entrada (una a casa y una en la oficina) para recopilar todas tus notas y otros papeles sueltos. Si tienes un sitio fijo para tus notas no tendrás que buscarlas por toda la oficina y más tarde puedes procesarlas con más rapidez.
- Desarrolla el hábito de procesar la bandeja de entrada. Procesa por ejemplo cada mañana la bandeja de entrada en casa; si hay alguna cosa para la oficina puedes llevarlo directamente.
Una vez que has montado un sistema para gestionar ideas y acciones debes tener paciencia. La confianza es algo que se gana con el tiempo. Tu subconsciente solo deja de alertarte sobre tus tareas si realmente puede estar segura de que una vez que has apuntado una idea vas a procesarlo y finalmente a hacerlo. Sin excepciones.
Solo entonces dejas de preocuparte por temas de trabajo mientras quieres relajarte.







Recuerdo ahora a Leo Babauta de zenhabits.net cuando empezó su viaje al minimalismo. Pasó primero a adaptar GTD a su vida, y luego, en vez de convertirse en un obseso del trabajo, como teme mucha gente cuando acude a blogs de productividad, ha ido simplificando su vida con apuestas cada vez más valientes
Qué buen artículo. Yo a esto le añadiría una revisión semanal, o en su defecto si no queremos ligarlo tanto a GTD, un rato para citarnos a nosotros mismos, para poder desconectarnos de lo que pasa en la oficina y dedicarnos a pensar en las cosas que tenemos abiertas, darles un par de vueltas y anotar todo lo que se nos ocurra. Así dedicamos un tiempo específico a pensar (y no esperar a que nos ocurra en casa), y a vaciar la mente (y como bien dices, seguir confiando en el sistema de productividad).
Un abrazo.
Pues la tendencia es a que se diluya la diferencia entre vida laboral y vida personal.
En la era industrial, el cumplir con un horario de trabajo en un lugar concreto, la fábrica, tenía mucho sentido porque con que una sólo persona llegue tarde a la línea de ensamblaje, puede tener parados a cientos de personas sin poder hacer nada y esperando a que esa función se haga para que puedan trabajar. En esta situación el coste de trabajadores llegando tarde es extremadamente alto.
Sin embargo, ahora más y más gente no está trabajando así. La inmensa mayoría de los españoles trabajamos con información e ideas, más que físicamente en la producción de cosas. El grueso de las sociedades modernas ya ha pasado de la era industrial a la era del conocimiento. Ya podemos teletrabajar y trabajar a horas diferentes e inconexas, y no se necesita que todos aparezcan exactamente al mismo tiempo.
Y sin embargo casi todos seguimos trabajando bajo el paradigma de la disciplina industrial que implica tener que llegar todos puntuales a un lugar concreto y cumplir con un horario, como si las empresas del siglo XXI siguiesen funcionando como las del siglo XIX y XX.
A mi me siguen pagando por mí tiempo: la jornada laboral de 40 horas semanales. Quiere esto decir que mi empresa no me paga por esas brillantes ideas que puedan surgirme fuera de horario de oficina, a pesar de que estas ideas se traduzcan luego en innovación para finalmente convertirse en nuevos productos o servicios para mi empresa. Lo gracioso (o triste, según se mire) es que sí me pagan, en cambio, por cada minuto de mi horario laboral, aunque durante este tiempo no se me ocurra ni una sola idea decente. La cuestión es que mis ideas no se pagan (no se valoran) si ocurren fuera de la oficina, porque al no estar físicamente en un “lugar de trabajo†se supone que no estoy trabajando. Es así de simple. Y así de absurdo, porque lo cierto es que la productividad de mi empresa no depende tanto de mi presencia física en la oficina y de la puntualidad como de mi capacidad para generar resultados.